Llega el primer frío de verdad, pones la calefacción y vas pasando la mano por los radiadores: el del salón, templado; el del pasillo, fresco; el del dormitorio, helado.
Para esta guía hemos hecho algo distinto: en vez de una lista de pasos, una consulta tipo, con las preguntas que se hace casi todo el mundo y las respuestas que daría un instalador con criterio. Es un ejemplo escrito para este artículo: ni la conversación ni las respuestas corresponden a una persona real, y no sustituyen a una visita técnica.
«Todos mis radiadores están fríos. ¿Qué miro primero?»
Antes de pensar en averías, lo más habitual y lo más tonto: el termostato y la programación. Comprueba que está en modo calefacción, con una temperatura objetivo mayor que la de la habitación, que tiene pilas (si las lleva) y que el programador no está en un horario o modo de ahorro que lo apague. Es la causa más común al cambiar de estación.
«Vale, eso está bien. ¿Y la caldera?»
Mírala, pero sin abrirla. Comprueba que está encendida, sin código de error ni luz de aviso, y con el selector en modo invierno. Si tu manual lo indica, mira el manómetro: si está fuera del rango recomendado, no fuerces nada y consulta Caldera pierde presión: qué significa y qué comprobar. Si hay un código de error, anótalo: es una pista directa para el técnico.
«Solo un radiador está frío. Los demás, bien.»
Entonces el problema suele ser local: una válvula cerrada, un cabezal termostático «agarrado» tras meses sin usarse, aire en ese radiador o una obstrucción. Comprueba que su válvula está abierta y, si es termostática, que el número permite calentar. Un truco útil: mueve las válvulas de vez en cuando durante el año para que no se agarroten.
«Calienta abajo, pero arriba está frío.»
Es el síntoma clásico de aire acumulado en la parte superior. Y sí, la solución habitual es purgar. Pero aquí te voy a frenar: esta guía no explica la purga paso a paso. El agua del circuito está caliente y a presión, cada instalación tiene sus particularidades y una purga mal hecha puede bajar la presión de la caldera o provocar escapes. Si decides hacerlo, sigue el manual de tu instalación o pídele a tu instalador que te enseñe en una visita. Y después, revisa la presión de la caldera, porque suele bajar.
«Al revés: calienta arriba y abajo está frío.»
Puede haber suciedad o lodos acumulados en el fondo. Eso ya requiere revisión profesional.
«Están templados, pero no llegan a calentar.»
Puede ser que la caldera esté ajustada con una temperatura de impulsión baja, o que el circuito esté desequilibrado: unos radiadores calientan y otros apenas, según la distancia. Revisa el ajuste en la caldera (sin abrirla) y, si es desigual, pide al instalador que lo equilibre.
«Se oyen burbujeos y gorgoteos.»
Es aire en el circuito. Anótalo (cuándo ocurre, en qué radiador) y avisa.
«¿Y si lleva un rato encendida y aún no calienta?»
Un sistema de calefacción tarda en calentar toda la vivienda. Antes de dar por fallido un radiador, espera un tiempo razonable con las puertas cerradas. Si pasa mucho rato y no calienta, vuelve a lo anterior.
«¿Cuándo dejo de probar cosas?»
Ahora mismo, si ves algo de esto:
Para ya y avisa:
- Olor a gas, llama amarilla o con hollín, manchas negras alrededor de la caldera, dolor de cabeza, mareo o náuseas en casa con la caldera encendida. Apaga el aparato si puedes hacerlo con seguridad, ventila, sal de la vivienda y llama al 112 desde fuera. No vuelvas a encenderlo hasta que lo revise un profesional habilitado.
- Fugas de agua, ruidos fuertes, olor a quemado, bloqueos o saltos frecuentes: apaga, no sigas probando y avisa a un técnico.
El monóxido de carbono no se ve ni huele. Si tienes caldera, calentador o estufas de combustión, un detector de monóxido de carbono es una medida de seguridad razonable, aunque no sustituye a la revisión periódica.
«¿Qué le digo al técnico cuando llame?»
Cuanto más concreto, mejor. Puedes usar este mensaje:
Buenos días. En mi vivienda [piso/casa, planta X] los radiadores [no calientan / calientan solo por abajo / uno está frío] desde [fecha].
La caldera es [marca y modelo, si lo sé], de unos [años], y [muestra el error X / no muestra errores].
He comprobado el termostato, la programación y las válvulas. [La presión marca X].
Se oyen [burbujeos / ruidos / nada raro].
¿Pueden hacer una revisión y decirme antes qué cobran por la visita? Teléfono: [teléfono].
Pide siempre el presupuesto por escrito y pregunta qué incluye la visita. Si es una urgencia en pleno frío y necesitas decidir rápido sin dejarte llevar por la prisa, tienes criterios en Presupuesto de una reparación urgente: cómo decidir sin dejarte llevar por la prisa. Aquí no damos cifras: varían mucho según la zona y la avería.
«Vivo de alquiler. ¿A quién aviso?»
Depende del contrato y de la causa. Avisa por escrito al propietario o a la agencia, con fotos y fechas, y no encargues reparaciones sin acordarlo. Para un caso concreto, consulta tu contrato o a un profesional del derecho.
«¿Cómo evito que me pase el año que viene?»
Tres costumbres bastan: enciende la calefacción un rato antes del frío fuerte para detectar problemas con margen, mueve las válvulas de vez en cuando y no tapes los radiadores con cortinas o muebles. Y consulta con tu instalador cada cuánto toca revisar la caldera según tu tipo de instalación, y guarda las revisiones por escrito.
Fuentes y aviso
Para emergencias, el teléfono único europeo es el 112. Las revisiones y el mantenimiento de las instalaciones térmicas se rigen por la normativa aplicable y por las instrucciones del fabricante de tu equipo; consúltalas con tu instalador o empresa mantenedora.
Esta guía es informativa y orientativa. La conversación es un ejemplo escrito para el artículo. No sustituye a la revisión de un profesional cualificado ni constituye asesoramiento técnico para un caso concreto. No explica cómo reparar ni manipular calderas, instalaciones de gas ni electricidad. En caso de riesgo eléctrico, de gas o estructural, o ante una emergencia, llama al 112 o contacta con un profesional habilitado.



