Close-up of hands adjusting a boiler system with precise instrumentation, showing maintenance work.

Revisión del gas: qué es obligatorio, cada cuánto y cómo saber si el aviso es de verdad


Un día llega una carta de la distribuidora: «Le informamos de que debe realizar la inspección de su instalación de gas». O llama al timbre alguien con chaleco que dice venir «de parte de la compañía». O simplemente te acuerdas de que la caldera lleva años sin que nadie la mire.

Y surgen las dudas de siempre. ¿Esto es obligatorio? ¿Lo estoy haciendo bien? ¿Me están tomando el pelo?

La confusión tiene una explicación: cuando se habla de «la revisión del gas» se mezclan cuatro cosas distintas, con plazos distintos y responsables distintos. Ordenarlas es lo que más te va a ayudar, así que empezamos por ahí.

Este artículo es informativo. Aquí no encontrarás cómo manipular instalaciones de gas: es un trabajo para empresas y personas instaladoras habilitadas. Lo que sí encontrarás es cómo saber qué te toca, cuándo y a quién abrir la puerta.

Las cuatro «revisiones del gas» (y por qué se confunden)

Qué se revisaCada cuántoQuién lo haceQué norma lo regula
La instalación de gas natural (tuberías, llaves, conexiones, ventilación)5 añosEmpresa instaladora de gas habilitada o la distribuidoraReal Decreto 919/2006 (ITC-ICG 09)
La instalación de butano (regulador, goma, aparatos)5 añosEmpresa habilitada y autorizada que tú elijasReal Decreto 919/2006
La caldera mural de gas (hasta 70 kW)2 añosEmpresa mantenedora habilitadaRITE, Real Decreto 1027/2007
El calentador de agua a gas (hasta 24,4 kW)5 años (de 24,4 a 70 kW, 2 años)Empresa mantenedora habilitadaRITE, Real Decreto 1027/2007

Los plazos de esta tabla son los que recoge Consumo Responde, el servicio de consumo de la Junta de Andalucía, citando la normativa estatal.

Fíjate en lo que no es lo mismo:

  • La inspección de la instalación mira que la red de gas de tu casa esté bien: que no haya fugas, que las conexiones estén en regla y que la evacuación de gases funcione.
  • El mantenimiento de la caldera o el calentador mira el aparato: combustión, quemador, seguridad.

Puedes tener la caldera recién revisada y la instalación pendiente de inspección, o al revés. Son procesos independientes.

1. La inspección de la instalación de gas natural

Es la que genera más cartas, más llamadas y más dudas.

Cada cuánto. Cada 5 años, dentro del año natural en que vence el plazo, contado desde la puesta en servicio o desde la última inspección.

Quién te avisa. La distribuidora (la empresa propietaria de la red, que no siempre coincide con la comercializadora que te manda la factura). Debe avisarte al menos 3 meses antes, de forma individualizada.

Qué opciones tienes. Y esta es la parte que mucha gente desconoce: no estás obligado a que la haga la distribuidora.Puedes contratar a una empresa instaladora de gas habilitada que elijas tú. Si en 45 días desde el aviso no has contratado a nadie, la inspección la hará la distribuidora.

Quién la paga. El titular de la instalación. Si la hace la distribuidora, se cobra a través de la factura del suministro y no se admite el pago en efectivo en el acto. Si la hace una empresa instaladora, el precio es libre, pero debe informarte antes.

Qué pasa el día de la inspección

Si la hace la distribuidora, debe concertar cita con al menos 5 días de antelación, en una franja de unas 3 horas. Lo que se comprueba, a grandes rasgos, es que la instalación esté estanca y bien conservada, que los aparatos tengan una combustión correcta y que los gases se evacúen bien.

Al terminar, pueden pasar dos cosas:

  1. Todo correcto: te entregan un Certificado de Inspección, firmado y sellado por la persona instaladora. Hay copia para ti y otra para la distribuidora. Guárdalo: es el que acredita que estás al día.
  2. Se detectan defectos: te entregan un Informe de Anomalías, con el plazo para corregirlas. Según la guía de Consumo Responde, la misma empresa que inspecciona no puede repararlas.

Anomalías: no todas pesan igual

  • Anomalía principal (riesgo importante): hay que corregirla de inmediato; si no, se puede cortar el suministro de gas.
  • Anomalía secundaria: tienes 15 días naturales para corregirla.

Una vez reparado, necesitarás el certificado de subsanación o el justificante de corrección que te entregue la empresa que haga el arreglo.

Y aquí viene el consejo que te ahorra disgustos: si el informe incluye una reparación grande, pide presupuesto a más de una empresa y compáralos con calma (en esta guía de presupuestos tienes qué mirar en cada partida). Que el plazo corra no significa que debas aceptar el primer precio que te digan.

2. La revisión del gas butano

Si usas bombona de butano, el esquema es parecido pero más sencillo:

  • Cada 5 años hay que contratar la revisión con una empresa habilitada y autorizada por tu comunidad autónoma.
  • La eliges tú. No tiene por qué ser la que te trae las bombonas.
  • Se revisa la estanqueidad de la instalación, su estado de conservación, la combustión de los aparatos y la evacuación de gases.
  • Los precios son libres: pide varios presupuestos.
  • Al terminar, te dan el Certificado de Revisión. Si hay defectos, un Informe de Anomalías.

Un detalle práctico de las bombonas: la goma o tubo flexible tiene fecha de caducidad impresa. Cuando caduca, hay que cambiarla. El regulador, en cambio, no caduca; solo se sustituye si se estropea. Mirar la fecha de tu goma lleva diez segundos.

3. La caldera y el calentador: el mantenimiento que sí depende de ti

Esto se regula en el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios) y recae sobre la persona titular o usuaria de la vivienda, a través de una empresa mantenedora habilitada, inscrita en el registro de su comunidad.

Las periodicidades mínimas para viviendas, según Consumo Responde, son:

AparatoPeriodicidad mínima
Calentador de agua a gas, hasta 24,4 kWCada 5 años
Calentador de agua a gas, de 24,4 a 70 kWCada 2 años
Caldera mural de gas, hasta 70 kWCada 2 años
Otras calefacciones hasta 70 kW (gasóleo, eléctricas…)Cada año

Dos matices que importan:

  • Son mínimos. El fabricante de tu caldera puede indicar en el manual otras operaciones y otra frecuencia (muchos recomiendan una revisión anual) y, a veces, la garantía depende de cumplirlas. Mira el libro de instrucciones.
  • Los precios son libres. Pide presupuesto previo y pregunta qué incluye exactamente la visita.

Además, para instalaciones de calefacción y agua caliente de 20 kW o más, existe una inspección de eficiencia energética cada 5 años (si la potencia es de hasta 70 kW), que hacen entidades acreditadas.

Y un recordatorio útil: una caldera que pierde presión o que se bloquea no es un problema de «revisión pendiente» sino de avería o de ajuste; tienes qué comprobar sin abrir nada aquí.

Cómo saber si el aviso es de verdad (y no un timo)

Es probablemente la duda más urgente de este tema. Las revisiones de gas son un clásico de los avisos engañosos: gente que llama o se presenta en casa diciendo que viene «de la compañía» para cobrar una revisión que quizá ni te toca.

Antes de abrir la puerta o de pagar nada, comprueba esto:

  1. ¿Te corresponde ahora? La inspección es cada 5 años y dentro del año de vencimiento. Si ya la pasaste favorablemente en los últimos cuatro años, según Consumo Responde, no debe facturársete nada por una nueva.
  2. ¿Viene de la distribuidora? El aviso oficial lo manda la distribuidora, de forma individual y con un contenido determinado. No lo confundas con una carta comercial de una empresa instaladora que te ofrece «hacerte la revisión».
  3. ¿Hubo cita? La distribuidora debe concertarla con antelación (al menos 5 días). Alguien que llama a tu puerta sin avisar, y menos aún con prisa, es una señal de alarma.
  4. ¿Te piden dinero en mano? Si inspecciona la distribuidora, el pago va en la factura, no en efectivo en el acto.
  5. ¿Se identifica? Pide su identificación y el nombre de la empresa. No tengas miedo de decir «espere, voy a comprobarlo».
  6. Ante la duda, llama tú. Contacta con tu distribuidora en el teléfono que figura en tu factura o en su web, no en el que te dé quien se presenta. También puedes consultar gratis a Consumo Responde.

Y una regla general: nadie puede obligarte a elegir su empresa para la inspección. Puedes contratar a otra instaladora habilitada.

Si has pagado algo que no te parecía correcto, conserva el recibo y cualquier papel, y reclama a la empresa y a tu administración de consumo.

Y si vivo de alquiler, ¿esto me toca?

Depende de lo que diga el contrato y de qué se trate. Como idea general, la inspección periódica de la instalación corresponde a su titular y el mantenimiento del aparato depende de cómo estén repartidas las obligaciones en el contrato. Lo sensato:

  • Revisa tu contrato y pregunta por escrito al propietario o a la agencia cuándo fue la última revisión y dónde está el certificado.
  • Si te llega un aviso, no lo ignores ni lo pagues sin más: reenvíaselo al propietario o a la agencia, y guarda la respuesta.
  • Si detectas olor a gas o un aparato que funciona mal, avisa por escrito con fecha y fotos. Para casos concretos, consulta con un profesional del derecho.

Señales de peligro (no esperes a la revisión)

La revisión periódica es un mínimo, no un sustituto del sentido común. Actúa de inmediato si:

  • Hueles a gas.
  • La llama del fogón o del calentador se ve amarilla o anaranjada en vez de azul, o hay hollín alrededor del aparato.
  • Notas dolor de cabeza, mareo o náuseas cuando el aparato está encendido y mejoras al salir al aire libre. Puede ser monóxido de carbono, que no huele.
  • El aparato se apaga solo de forma repetida.

Qué hacer si hueles a gas: no enciendas luces ni uses el móvil dentro, no acciones interruptores, abre ventanas, cierra la llave del gas si puedes hacerlo con seguridad, sal de la vivienda y llama al 112 (y al servicio de urgencias de tu distribuidora) desde fuera. No vuelvas a entrar hasta que lo autoricen.

Un detector de monóxido de carbono es una compra razonable si tienes aparatos de gas o combustión, sobre todo en viviendas pequeñas o mal ventiladas. No sustituye a las revisiones.

Tu calendario en una tarde

Con esto puedes dejarlo ordenado de una vez:

  1. Busca el último certificado de inspección o revisión de tu instalación (o pregunta si existe).
  2. Anota la fecha de la última revisión de caldera o calentador y de la inspección de la instalación.
  3. Calcula la siguiente con los plazos de la tabla.
  4. Pon un recordatorio en el móvil con 2–3 meses de margen.
  5. Guarda todo junto, en la carpeta de la vivienda.
  6. Apunta el teléfono de tu distribuidora y el de tu empresa de mantenimiento.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio hacer la revisión del gas?

Sí. La inspección periódica de la instalación y el mantenimiento de los aparatos están regulados por normativa estatal. Los plazos varían según el tipo de instalación y aparato.

¿Cada cuánto hay que revisar la caldera de gas?

Como mínimo, cada 2 años en calderas murales de gas hasta 70 kW, según el RITE. Tu fabricante puede recomendar una revisión anual.

¿Puedo elegir quién hace la inspección de mi instalación de gas natural?

Sí. Puedes contratar a una empresa instaladora de gas habilitada o dejar que la haga la distribuidora. Si no contratas a nadie en 45 días desde el aviso, la hará la distribuidora.

¿Qué pasa si no hago la revisión?

Si la inspección detecta una anomalía principal y no se corrige, se puede cortar el suministro. Y, más allá de las consecuencias administrativas, una instalación sin revisar es un riesgo para la seguridad.

¿Me pueden cobrar la inspección en efectivo?

Si la hace la distribuidora, el cobro va por la factura y no se admite el pago en efectivo en el acto. Desconfía de quien lo pida.

La revisión salió con defectos. ¿Y ahora?

Tendrás un Informe de Anomalías con plazo de corrección. Pide más de un presupuesto para las reparaciones y, tras el arreglo, exige el justificante que acredite la corrección.

Fuentes y aviso

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