Abres la nevera a por un vaso de leche y notas algo raro: está templado, la mantequilla blanda. De repente tienes dos problemas a la vez: qué le pasa al aparato y qué haces con todo lo que hay dentro.
La mayoría de guías se centran en lo primero. Esta sigue el reloj, porque con una nevera averiada lo que importa cambia según pasan las horas.
Minuto 0 a 10: no abras, mide
Lo primero es no abrir la puerta más de lo necesario. Cada apertura acelera la subida de temperatura.
El tacto engaña: una nevera puede no «sentirse fría» y estar bien, o parecer normal y estar a una temperatura insegura. Si tienes termómetro, mide dentro. Como referencia, según la OCU, la zona más fría del frigorífico debería estar entre 1 y 4 ºC, el resto por debajo de 8 ºC y el congelador por debajo de -18 ºC. Y según la AESAN, el umbral de seguridad para los alimentos refrigerados está en 5 ºC.
¿Seguro que falla? Haz estas comprobaciones, de menos a más esfuerzo, y para cuando se resuelva:
- ¿Llega corriente? Comprueba el enchufe (con otro aparato, sin forzar nada) y que no ha saltado el diferencial o el magnetotérmico. Si salta una y otra vez, no insistas: desenchúfala y avisa a un profesional.
- ¿El mando de temperatura está bien? Un roce al limpiar puede haberlo cambiado.
- ¿Cierra bien la puerta? Una junta deformada, sucia o despegada deja entrar aire caliente. Límpiala con un paño húmedo.
Primera hora: ventilación y colocación
Si sigue sin enfriar, mira estas dos cosas:
- ¿Está sobrecargada o mal colocada? En los modelos «no frost», el aire circula por salidas que los alimentos pueden tapar. Deja espacio y no metas comida caliente.
- ¿Tiene sitio para respirar? Si está pegada a la pared, junto al horno o al sol, trabaja peor. Sepárala unos centímetros. Si el manual permite que el usuario retire el polvo de la parte trasera, hazlo con el aparato desenchufado.
Y si hay hielo, mira el apartado de abajo antes de tocar nada.
A las 4 horas: la comida ya importa
Aquí cambia el juego. La AESAN publicó, tras el apagón del 28 de abril de 2025, estas pautas para un corte de luz. Aunque aquí el fallo sea del aparato y no de la red, sirven como referencia razonable:
- Menos de 4 horas con la puerta cerrada: no es necesario tirar alimentos.
- Más de 4 horas (con el frigorífico por encima de 5 ºC): se recomienda desechar los perecederos (carne, pollo, pescado, huevos, leche, queso fresco y sobras). Cocinarlos no siempre elimina el riesgo.
- Frutas y verduras enteras: normalmente pueden conservarse si tienen buen aspecto. La fruta cortada y las ensaladas preparadas, no.
- Bebidas, conservas y chocolate: no suelen dar problema fuera de la nevera.
La regla de oro: no juzgues la comida por el olor, el color o el sabor. Los microorganismos que causan intoxicaciones pueden no alterarlos. Ante la duda, se tira.
Si el congelador sigue frío, trasládale lo urgente en una nevera portátil o a casa de un vecino o familiar.
A las 24 horas: el congelador y la decisión
Según la AESAN, el congelador cerrado debería mantener la congelación entre 24 y 48 horas. Si pasa de ahí:
- Los alimentos con cristales de hielo, firmes y fríos, pueden volver a congelarse.
- Si no sabes cuánto tiempo llevan descongelados, es mejor tirarlos.
A estas alturas ya toca decidir sobre el aparato: pide revisión técnica si tras lo básico sigue sin enfriar.
El hielo: qué hacer y qué no
Una capa gruesa de escarcha reduce la capacidad de enfriar. El remedio habitual es desescarchar: desenchufar, sacar los alimentos a un lugar fresco, dejar la puerta abierta y poner toallas para recoger el agua. Sigue siempre el manual.
Nunca:
- Raspes o piques el hielo con cuchillos o destornilladores: el circuito de refrigerante está cerca y podrías inutilizar el aparato.
- Uses fuentes de calor intensas (secador muy cerca, llamas).
- Uses la nevera con agua de deshielo en el suelo si hay enchufes o regletas cerca.
Si el hielo vuelve rápido, suele ser la junta, el uso o un fallo técnico.
Al día siguiente: llamar al técnico
Pide una revisión si:
- El termómetro sigue marcando temperaturas altas.
- El compresor no arranca, se para continuamente o hace ruidos anormales.
- Salta el diferencial o hay olor a quemado.
- No enfría nada y no hay otros síntomas (puede haber pérdida de refrigerante).
Lo que no se toca: la parte trasera, el compresor ni el gas. Recargar gas es una intervención reservada a profesionales certificados, y rara vez es la solución sin buscar la fuga. No muevas la nevera enchufada con brusquedad.
Prepara: marca y modelo, antigüedad, qué ocurre y desde cuándo, y qué has comprobado. Pregunta cuánto cuesta la visita y pide el presupuesto por escrito.
¿Y si ya es una nevera con años y varias averías? Para decidir con criterio entre arreglar y comprar otra, tienes Reparar o sustituir: cómo decidir ante una avería doméstica. Comprueba también si sigue en garantía y si tu seguro de hogar cubre algún daño por avería o alimentos. No damos precios: dependen del modelo y de la avería.
Si vives de alquiler, avisa por escrito al propietario o a la agencia, con fotos y fechas, y no encargues reparaciones sin acordarlo. Para casos concretos, consulta tu contrato o a un profesional del derecho.
Para que no vuelva a pasar
Revisa y limpia la junta de vez en cuando, deja espacio alrededor, no metas comida caliente y mide la temperatura con un termómetro dos o tres veces al año. Si quieres integrar estas revisiones con las del resto de la casa, hay un calendario sencillo en Mantenimiento preventivo de la vivienda: qué revisar por estaciones.
Fuentes y aviso
- AESAN: ¿Qué hacer con los alimentos del frigorífico y del congelador después del apagón eléctrico? (29/04/2025): umbral de 5 ºC, 4 horas en frigorífico y 24–48 horas en congelador.
- OCU: Frigoríficos y conservación de alimentos: temperaturas recomendadas.
Esta guía es informativa y orientativa. No sustituye a la revisión de un profesional cualificado ni constituye asesoramiento técnico, sanitario ni jurídico para un caso concreto. No explica cómo reparar circuitos de refrigeración ni instalaciones eléctricas. En caso de riesgo eléctrico o ante una emergencia, llama al 112 o contacta con un profesional habilitado.



